jueves, 16 de octubre de 2014

Líbano: "una sensación recurrente" Fundación Iberoamerica Europa, CIPIE. Diario Exterior, Madrid.



orden de los caballeros de 
su santidad el papa 
"san ignacio de loyola"

política internacional


Tal vez sea un piadoso acto de defensa propia del alma pero no acuden a mi situaciones que arrojen lógica comprensión. Será quizás la influencia de la emoción, sin embargo, no siento que encuentre nada nuevo, razonable o racional, ¡Nada!.


Será por compasión, rechazo al terror, tristeza o dolor, pero así las cosas. Nada nuevo. No hay donde colocar en perspectiva los últimos acontecimientos en este Líbano acéfalo y sin presidente desde varios meses por el propio boicot del parlamento.


¿Cómo es que no hay nada nuevo? Si se vivió una guerra destructiva por los últimos 35 años. ¡Pero no!, nada nuevo. Ni de un lado ni del otro.


Observando el escenario político desde fuera, resulta agraviante percibir la sensación de corderos que se da a los ciudadanos. Ellos solo tienen dos opciones, dos distintos mataderos: El pro-sirio y el anti-sirio. Ambos garantizan la muerte en un ciento por ciento para el Líbano, aun con distintos colores, diferentes estilos y diversos profetas que interceden según sea su Dios. Pero no hay más que fracaso en aquel inmisericordioso horizonte.

La mayoría de libaneses con los que hablo me dicen que están agradecidos de tener, al menos una opción -a la que llaman democracia libanesa-. Ellos desarrollan teorías fundadas en las conspiraciones que, con indisimulada mitomanía, explican y desarrollan sobre la situación política según sea su posición de cordero y el matadero que hayan elegido.


Es asombrosa la capacidad de asignar responsabilidades sobre los crímenes políticos en el país. Desde casi 40 años no ha habido una sola autocritica. Se otorga responsabilidad por ellos a los norteamericanos, sirios, israelíes o iraníes; “como si los propios libaneses no tuvieran responsabilidad alguna en estos hechos”.

Si usted habla con los seguidores de Hassan Nasrallah, usted escuchara que la guerra de julio de 2006 con Israel, estaba planificada desde mucho tiempo atrás por EE.UU. e Israel. Que solo esperaban una excusa para lanzarla sobre Líbano. Seguramente Usted pensará ¿Pero por qué Nasrallah les dio la excusa? Ellos le responderán: “No, no necesitaban una excusa”. Lo habrían hecho de todos modos (¿?) Así de enquistada se encuentra la paranoia en el país. Todo forma parte de una conspiración a gran escala por parte de EE.UU. e Israel. Así de ridícula, simplista y penosa la comprensión de los hechos que efectúan estos corderos que tienen muy claro el matadero elegido: Siria e Irán.


Si usted habla con partidarios de Saad Hariri, escuchará que Hezbollah está detrás de la decadencia política y la crisis actual para desviar la atención del mundo respecto de la situación nuclear de Irán y para bloquear el Tribunal Internacional que investiga -sin resultado alguno- hace más de 9 años, el asesinato de su padre, el ex PM Rafik Hariri, en el que estaría implicado el régimen sirio. Muy claro también el matadero escogido por esta gente: Arabia Saudita y EE.UU.

Sin embargo, he aquí que los libaneses -nosotros- dentro o fuera del país, los que tratamos de “pensar” este escenario socio-político esquizofrénico más allá de la dicótoma alienación de pro-sirios o anti-sirios de los dirigentes, están -estoy- desamparados en lo que refiere a libertad y democracia real como ciudadanos dentro del Líbano. Lo experimente en primera persona hace apenas tres años cuando regrese, luego de veintitrés años fuera.

Como reflejo de mi propia historia con la guerra del Líbano por un lado; como analista político que propugna la política organizada -donde la vida en democracia y la libertad de los ciudadanos sea prioritaria- por otro. Y en última instancia como ciudadano común; rechazo las organizaciones armadas y milicias de todos los sectores que combatieron en esa guerra (1975-1990), que hoy, a casi 40 años años de tal indecencia, emergen de sus cenizas medievales y amenazan con repetir la historia.

Me siento intelectualmente agraviado ante tal derroche de torpeza y carencia de responsabilidad en la clase dirigente libanesa actual. Me resisto a creer que como los nobles de la Revolución Francesa, esta gente tampoco: “nada olvido y nada aprendió” de esa guerra absurda y ajena a los intereses del nacionales. Me niego aceptar sus conductas vulgares y entreguistas, aunque es claro que a ellos les interesa imponerlas aun sobre los cadáveres de su propia gente si es necesario.


¿Es esto favorable a la democracia o es repetir la nefasta experiencia cuya sombra nos persigue a través de la historia más reciente del Líbano?

Como tantos, que un día dejo el Líbano atrás, continuo evaluando mi identidad como ciudadano de un Estado, no de una comunidad religiosa, no de un partido político, no como seguidor ciego de clanes. Y a decir verdad, siendo honesto con el lector: no veo nada nuevo, ninguna evolución allí. ¡Nada!

Los libaneses tienen que elegir hoy entre dos opciones: “Una tiene las armas” con las que aterroriza y amenaza en favor de la influencia siria-iraní. A ellos los apoya una horda residual de árabes nacionalistas y cristianos pro-sirios. Cabe preguntarse entonces ¿Puede este sector representar la esperanza de reforma y cambio en la estructura del Estado, cuando el modelo de Hassan Nasrallahes el régimen de Teherán? ¿Por qué necesitan destruir el Estado para reformarlo?


En el otro sector, pareciera que el absurdo se ha convertido en lo tradicional. Los clanes que se resisten a la apertura están allí, donde abundan los negocios y el dinero grande. Los señores de la guerra con sus feudos y la política de las familias, cuyo anacronismo, favoritismo y disputas por el poder opaca los genuinos postulados de libertad, soberanía e independencia declamada por muchos de ellos, que apenas tres años atrás se arrodillaban ante Bachar al-Assad en Damasco, pero hoy se apresuran a denostarlo ante las cámaras de CNN, BBC, Al Jazzira o TV France.


Se preguntará Usted según lo desarrollado, ¿Qué debemos inferir ante este panorama? ¿Qué debemos esperar? Poco, muy poco, esa es la respuesta.

Estoy convencido que a los libaneses se los ha convertido en algo así como animales heridos que ahuyentan y atacan a quienes se acercan para brindar ayuda. Incluso están dispuestos a morder y destrozar la mano que ofrece esa ayuda.


Líbano se ha convertido en una hipocresía gigante, donde la muerte, el engaño y el absurdo coexisten en un universo enfermizo y kafkiano. Las vidas de los libaneses no son vidas detrás de una cortina de hierro; son vidas detrás de un “telón oscuro de hipocresía inspirado en la mediocridad y los pensamientos medievales”.

Los libaneses podemos ser educados, cultos, sofisticados, viajados, multilingües y modernos. Pero nos empeñamos en ser un pueblo que tiende a la auto-destrucción, con una clase dirigente carente de imaginación, valentía, inteligencia y esperanza. La dirigencia política es como esos corderos que continúan siendo reunidos para la matanza por los pastores traidores. Y los libaneses continúan caminando detrás de los falsos profetas -que nosotros mismos ungimos- de los generales, los jeques y los mullah sagrados, a quienes se supone, Dios eligió para nuestro estilo de “democracia-libanesa”.


Nunca más acertado el maravilloso Khalil Gibran cuando en 1920 escribió: “Ustedes tiene su Líbano y yo tengo el mío”. Tal vez sea por eso que hoy no acude a mi ninguna sensación diferente al intentar bucear minuciosamente en el pasado y los recuerdos de la guerra.


Y para concluir, diría que sí; que me invade una sensación recurrente que podría resumirla en dos líneas: “El Líbano es un país dotado con la máxima belleza de la naturaleza en la tierra, pero lo persigue la maldición eterna de nuestra propia gente”.

Lo que digan las marionetas de la diáspora seguidoras de uno u otro sector me tiene sin cuidado. Ellos también ya han escogido, como corderos, acompañar uno u otro matadero. Aunque Nasrallah y Hariri dirían que me he convertido en un horrible y desalmado Occidental.

A todos ellos, les respondo con las palabras de Khalil Gibran: “Ustedes tienen su Líbano, colmado de conspiraciones y desunido”. Yo tengo el Mío.

Prof. George Chaya (BA) in History, Canterbury University, UK.
Consultant on Middle East and Latin America.



lunes, 13 de octubre de 2014

Democracia en modo virtual. Barack Obama dijo en Washington: “No hay que temerle al Islam político, él traerá cambios democráticos”.

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Orden de los caballeros de 
su santidad el papa 
"san ignacio de loyoa"

política internacional


Cuando en 2011, ante el estallido de lo que mayoritariamente colegas y medios de comunicación denominaron desde el más brutal desconocimiento del Oriente Medio “primavera árabe”,  Barack Obama dijo en Washington: “No hay que temerle al Islam político, él traerá cambios democráticos”.

Cuando ordenó modificar el lenguaje con que debía describirse el terrorismo desde su administración y pidió a los yihadistas cambiar sus espadas por el arado, Obama creyó estar llevando la antorcha de la libertad al mundo árabe. Sin embargo, lo que el presidente no entendió, fue que estaba dejando “al gato al cuidado del canario”. Así, Obama continuó sumido en el desconcierto, ayudó a los salafistas en Libia y a la hermanad musulmana en Egipto. Hoy, el inquilino de la Casa Blanca continúa sin entender la respuesta de los fundamentalistas “que no tienen ningún interés en cambiar la espada por el arado, sino que su objetivo es establecer un califato global”. De ese modo, Obama  continúa equivocándose en el abordaje del grave problema que encarna el ISIS en Siria e Irak, y ahora, en algunas regiones del Líbano y a la puertas mismas de la frontera sirio-turca.

Es cierto que el presidente estadounidense se marchara pronto, en poco tiempo acabará su mandato. Pero como su antecesor, George W. Bush, ha causado daños que llevara años reparar en las sociedades árabes. Y ello es porque Obama ha estado imbuido de “una realidad virtual” que le lleva a comparar la violencia yihadista con el desafío de los patriotas de Boston, quienes en su tiempo se negaron a pagar impuestos a un rey. O tal vez cree que los salafistas siguen los pasos de Martin Luther King o Sir Winston Churchill, cuando lo concreto es que estos sujetos leen “Mein Kampf”.

Del mismo modo, el presidente Obama no entendió o no ha querido entender, que en la interpretación doctrinaria de “la yihad permanente”, las sociedades influenciadas por el fundamentalismo no aprueban leyes de igualdad. La única ley aceptada y aceptable para los islamistas es la sha’aria. Por lo que en su lugar, los valores que defenderán serán leyes que perpetúen la desigualdad en nombre de una moral religiosa cada día más cuestionable a la luz de los hechos que de su dogma emerge.

En consecuencia, si hay una conclusión que puede extraerse del compromiso del presidente Barack Hussein Obama con el mundo árabe, es que su debilidad ante el radicalismo islamista, del mismo modo que las concesiones europeas con el nazismo llevaron a la peor guerra del Siglo XX, podría llevar a una confrontación global mucho más grave, cruenta y larga de lo que Obama y sus adherentes piensan.

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Los jesuitas en la América Colonial. Elisa Frühauf y Juan José Rodríguez Villarreal.




Orden de los caballeros de 
su santidad el papa 
"san ignacio de loyola"

NUESTRA HISTORIA

Doctor Carlos Recio Dávila, director de la Escuela de Historia 
y promotor cultural de la imagen histórica

En una actividad que se realiza cada semestre, el doctor Carlos Recio, director de la Escuela de Historia de la Universidad Autónoma de Coahuila explica que "es una actividad que dura una semana y en ese tiempo no hay clases porque la idea es que los muchachos tengan un acercamiento a un aspecto de la historia que no se ve cotidianamente en las materias". 

Dijo que el tema de esta semana, que es del 13 al 18 de octubre, es sobre los jesuitas en la América española. La labor de los jesuitas, por un lado, en el extremo sur del imperio que es la frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil, y por el otro que es la frontera de la Nueva España con la Louisiana, es decir, California, Sonora, Sinaloa, Nuevo México, de manera tal que se abarcan estas dos extensiones o espacios de los siglos XVI, XVII y XVIII. 

"Habrá una serie de conferencias con dos conferencistas: Elisa Fröhauf García, que viene de la Universidad Federal Fluminense de Río de Janeiro, Brasil, que hablará de la labor de los jesuitas en la triple frontera del cono sur, y el doctor Juan José Rodríguez Villarreal, que viene de la Universidad Pedagógica de Monclova y que ha trabajado el tema de los jesuitas desde hace muchos años, desde una visión crítica y muy profunda", señaló el doctor Recio. De manera paralela a estas conferencias, habrá una serie de talleres que se presentan en la mañana, sobre patrimonio cultural, proyectos culturales y el trabajo en archivo que se llama "Papeles de ayer, interrogantes de hoy". 

HACIENDA DE HORNOS 

El sábado 18 se tendrá una visita a la Hacienda de Hornos, que estuvo administrada por jesuitas en el siglo XVIII y que es muy cerca de Viesca, con toda esa conformación de las misiones jesuitas que podemos ver en el norte y noroeste de México como en el sur de América. 

Entre otros maestros y talleristas estarán durante toda la semana Iván Vartan Muñoz, Ana Sofía Rodríguez Cepeda, Jesús Salas Cortés, Hugo Díaz Amezcua, Gabriela Román Jáquez, Eduardo Elizalde García, y el Grupo Cultural Nahui Ollin que dirige el maestro Mario Humberto Rentería López.

viernes, 10 de octubre de 2014

Barack Obama nos dice que se subestimo al ISIS.



ORDEN DE LOS CABALLEROS DE 
SU SANTIDAD EL PAPA 
"SAN IGNACIO DE LOYOLA" 

ACTUALIDAD INTERNACIONAL


Fundación Iberoamerica Europa, Centro de Investigación, Promoción y Cooperación Internacional (CIPIE). Diario Exterior, Madrid

Mientras el presidente Barack Obama nos ha dicho que los servicios de inteligencia de su país subestimaron la fuerza del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), el ministro saudita de Interior, el príncipe Muhammad Ben Al-Naif, dijo: "Sabemos que el ISIS no se formó al azar, sino que fue patrocinado por estados y organizaciones que aportaron grandes recursos y malas intenciones en apoyo al ISIS.
Ante estas declaraciones cruzadas, el lector puede pensar con toda razón y justicia: ¿Cómo se entiende esto?
Según ha declarado el presidente Obama: "su jefe de la comunidad de inteligencia, el señor Jim Clapper, ha reconocido que se subestimo lo que estuvo ocurriendo en Siria", Obama también dijo “que su país había sobre-estimado las capacidades del ejército iraquí”. No le dé más vuelta al asunto! Escuchar tales declaraciones es, en ambos casos, un desastre por donde se lo mire.

¿La comunidad de inteligencia estadounidense subestimo la amenaza del ISIS, o fue Obama quien, huyendo, trato de evitar involucrarse hace ya más de 2 años en la crisis de Siria?

Los hechos indican que a lo largo de la revolución siria, el gobierno estadounidense no pudo o no supo advertir -en repetidas ocasiones- la gravedad de la crisis y, cómo ella se fue radicalizando para llegar al marasco de guerra civil regional antes de destruir todo el estado sirio. Muchos líderes políticos regionales y un puñado de colegas reiteramos hasta el cansancio esa advertencia en público y/o en privado, nadie oyó. Sin embargo, ahora, es el propio Obama quien admitió esto cuando dijo que desde el inicio de la revolución siria ha estado leyendo no solo informes de su inteligencia, sino varios análisis políticos de expertos y que recibió llamadas telefónicas de funcionarios extranjeros exigiéndole intervenir. Sin embargo, el presidente norteamericano solía decir que no veía soluciones claras allí.

A pesar de todas las advertencias sobre la gravedad y profundización de la crisis Siria, Obama siempre reiteró que los rebeldes sirios no son más que un grupo de campesinos, negándose a apoyar a los EE.UU. e hizo caso omiso de las atrocidades que se sucedían entre ambos bandos.
 Para Obama, los sirios habían escogido apoyar a Bashar Al-Assad aceptando la ayuda iraní del Hezbollah libanes para combatir la presencia de los extremistas suníes en Siria.

En noviembre del año pasado, el New York Times publicó un maravilloso análisis de la percepción del gobierno de EE.UU sobre la crisis siria y cómo Obama creía que la controlaría acompañando, pero sin involucrarse. Leer ese informe es un agravio al sentido común para cualquier persona que desee ser aspirante al gobierno estadounidense. Ni mencionar que fuera el pensamiento de un presidente norteamericano en funciones.

En ese momento, el periódico reveló que Obama pareció poco entusiasta y desinteresado durante las reuniones de su gabinete de crisis para el tema sobre Siria. Mientras sus oficiales exponían acerca de la situación y su gravedad, Obama mascaba chicle y atendía mensajes en su teléfono móvil. El periódico también citó entonces -bajo anonimato- a tres oficiales de la seguridad de Obama que le indicaron la necesidad de intervenir, ya que la crisis siria involucraría a Irán en no más de un año (así sucedió y este es el escenario actual), y que los combates entre Hezbollah y al-Nusra en Siria eran peligrosos y negativos para Líbano e Irak, y por supuesto a los intereses de los EE.UU.

A pesar de todas las advertencias y la gravedad de la situación, Obama rechazo varias propuestas de la CIA durante y después de la gestión de David Petraeus para ayudar a los rebeldes sirios.

Por tanto, es difícil creer lo que el presidente está diciendo ahora -en dirección a que- “la inteligencia estadounidense subestimo la amenaza de la crisis siria y al propio ISIS”. También es difícil creer que las advertencias e informes de sus agencias de inteligencia no llegaron al presidente Obama.

Sin duda, el presidente estadounidense mintió una vez más en sus recientes declaraciones. Con su deseo de no intervenir en ayuda del pueblo sirio y al ordenar la retirada apresurada del ejército estadounidense de Irak, Obama dio la espalda a la región haciendo caso omiso de las amenazas que significaba  la crisis siria, como los grupos islamistas que han llevado a la región al descalabro actual envolviéndola en las llamas del peor incendio que se recuerde en el mundo árabe.

Todo el mundo se dio cuenta de la gravedad del problema sirio y que ISIS no se formó por azar, sino patrocinado por Estados y Organizaciones que aportaron todos los recursos necesarios y también las malas intenciones, como el ministro del Interior saudí dijo. Sin embargo, curiosamente, el único que insistió en negar e ignorar todo esto fue el señor Barack Hussein Obama.

Así, el presidente Obama no solo se ha expuesto como alguien que falto a la verdad, no solo es mentiroso, sino que por omisión, es uno de los mayores responsables de la destrucción y la muerte de miles de personas en estos últimos dos años en el Oriente Medio.


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martes, 7 de octubre de 2014

Implememntacion errada del sistema de gobierno argentino. (Cuando violamos el articulo 1 de la Constitución Nacional y la representación dejo de ser federal, no tan solo afectamos a la república ,sino que vulneramos la democracia, pues hicimos un país para los dirigentes y no para la sociedad).



Orden de los caballeros de 
su santadad el papa 
"san ignacio de loyola"

priorato general de argentina 
teoría general




Argentina, nuestra Patria, se debate consigo misma con creciente violencia. Todos, aun en el exterior. saben que tenemos un país maravilloso y, lógicamente, nos desesperamos al ver que su promesa parece inalcanzable. De alguna manera, los estudiosos intentan dar una respuesta a una realidad que se expresa en una moneda, que debe representarnos, y que, cada día, se deprecia por una emisión que busca cubrir el déficit de una forma de gobierno que quiera dar bienestar al presente que debe ser pagada por el futuro. Cuando los dirigentes del gobierno actuaron en la coyuntura y olvidaron su responsabilidad estructural, se perdió el esfuerzo generacional que alimenta los mañanas. Esta es,posiblemente, el origen de nuestros males. Pero, lo triste, es que ayer fuimos una gran nación y que tenemos todo para volver a serlo.

Este drama sociopolitico, que se expresa en la economía y la aparente riqueza del consumo, orada los frutos del ahorro, que se debieran convertir en inversión, que fortalece los cimientos de la calidad de la nación. El caso de nuestra Argentina, aparece, con cierta similitud, en otras naciones, y el interrogante es porque ellas son exitosas y nosotros perdedores constantes.No existe dudas que esta falla esta en los gobiernos, es decir los dirigentes que asuman la función publica para administrar, desarrollar y fortalecer la nación. Es cierto que este tema fue la cuestión mas analizada por nuestros mayores, cuando en el Siglo XIX nos dieron independencia. Las "Provincias Unidas del Río de la Plata" fue el objetivo del acuerdo de asociación. Hubo quienes no lo aceptaron y la Banda Oriental y el Alto Perú, trazaron su propio destino, y Buenos Aires, se incorporo mas tarde. La Constitución Nacional del año 1853/1860, volcó en sus principios y normas, las bases del accionar conjunto. El articulo 1ro, que trata la forma de gobierno, fue con sus valores de "representativa, república y federal", el andarivel para su accionar. Se cedía la soberanía individual, pero se retenía su valor gubernamental. Este momento fundacional, no fue un convenio de la gente como individuos, sino uno de las poblaciones como organizaciones, es decir la ciudades virreinales que dominaban sus entornos que serian provincias.. La falacia de mostrar este paso trascendente como originario del "pueblo" nos ha llevado a no reconocerlo, como una obra de dirigentes provinciales. De alguna manera, en nuestro tiempo, lo que se esta viviendo en el plan de construir la "Unión Europea" ,vemos una actividad similar. Nuestras ciudades coloniales eran independientes de hecho ("Se acata pero no se cumple"), pues se habían organizado, luchado y asentado, bajo la protección de la distancia, con una esencia común "occidental y cristiana" española, pero adaptada en usos y costumbres, al espacio geográfico en el que se montaban. No se puede unificar al ser del altiplano con el de la costa, pues los ambientes en los que viven no son iguales. Nuestros abuelos venían de una Europa que dejaba el feudalismo y sus modos de vida y formas de gobierno, eran nuevos, diríamos jóvenes en esta tierra, pero con la mente y la experiencia milenaria de España.

El Preámbulo de la Constitución de la Nación Argentina,  identifica a quienes se unen para constituirla, cuando dice  "por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes (1)", y para ello, fija la forma de gobierno (Art 1) que condiciona al mismo a ser "representativo, republicano y federal", es decir, no son personas físicas las que se asocian, sino provincias (estado o personas jurídicas) que, ademas, fijan para su gobierno común, basado en  la forma republicana, que  debe partir de una representación federal. Si vulneramos esta principio, estamos destruyendo lo que habíamos pactado. Sin embargo, bajo la idea de lograr efectividad y eficiencia, a lo largo de los tiempos. se han creado instituciones (educativas, impositivas, etc) que centralizan actividades- La grave agresión se produce  en la reforma del año 1994 que, en la forma de elección presidencial, lo hace bajo un "distrito único", lo que anula los colegios electorales federales y con ello crean un nuevo sistema diferente al pactado. La "representación federal" desaparece y el pacto constitucional original pierde su vigencia y, sobretodo, garantía.

La lógica de las aspiraciones políticas, destruye la esencia del poder para gobernar. Al vincular directamente al ciudadano con su futuro gobernante, descarta la escala de relaciones, que son los núcleos de aspiraciones e intereses  de las comunidades. La idealización de las doctrinas, que son las características de los partidos políticos, se unen en el mas alto nivel, con su efecto de dominio hacia los inferiores. Los políticos que llegan a los mas altos cargos de la nación adquieren un poder difícil de magnificar pues depende de cada uno, pero, cuando quieren perpetuarse, creando partidos directamente vinculados a su persona, que hasta ignoran o suplantan a la raíz que les dio vigencia, se han convertido en una realidad negativa que sus efectos muestra con sus parcialidades.

Los convencionales de 1994, debieron haber profundizado los alcances de la "forma de gobierno" y no , por razones  del "Pacto de Olivos", dejarlas sin efecto. El mal no termina allí, ya que, con la posibilidad de la reelección, el gobernante nacional prioriza sus acciones en los lugares de mayor población, con lo que las mayorías territoriales ganan y las minorías quedan abandonadas- Otro grave del tema, aparece  en el Senado, cuyos miembros deberían representar a las provincias (sus gobiernos) y pasan a serlo de los partidos políticos. Este verdadero agravio a la esencia constitucional , no fue estudiado y menos aun señalado. De esta manera, se ha creado un sistema de gobierno diferente al pactado, que ha centralizado en la Nación los derechos electorales de las provincias, lo que significa su desaparición practica en el poder de gobierno. El mal es tan profundo, que se observa a legisladores provinciales, cumpliendo el mandato del partido, actuar y votar contra los intereses de sus comprovincianos.

El tema tiene otra arista de gravedad. Ella se debe a que el federalismo busca atender los temas locales y darles respuesta común, en cambio el centralismo (ya que no podemos llamarlo unitarismo) busca cambiar desde la cúpula las cuestiones. Este proceso esta marcado por las ideologías que se persiguen y olvida la realidades bajo las que se encuentra la sociedad en cada uno de los ambientes (provincias). El sistema actual, ademas, basado en las cantidades de población y no en los derechos soberanos de las provincias, motiva a los gobernantes a actuar en apoyo de los lugares de mayor concentración donde, lógicamente, esta la base electoral. La política de subsidios de servicios que se asigna a las ciudades centrales se contrapone con los altos valores que deben pagar por los mismos en las poblaciones menores.


En el año 1994, en lugar de mejorar el sistema federal, se lo destruyo. Lo que se debió hacer es motivarlo tal como fue concebido y ajustar la nueva situación que significan las ciudades que han nacido en los territorios. que antes solo eran las actuales capitales. Un ideal federal, hubiera sido que los intendentes sean elegidos por sus comunidades, que ellos lo hagan al gobernador y que estos elijan al presidente. De esta manera, el valor electoral, estaría repartido en todo el territorio y, cada autoridad,
" debería" la asignación de la función a quienes deberá gobernar. La experiencia del pasado muestra que el proceso de desastre, nace cuando se olvidan los acuerdos pactados y se agiganta, en los tiempos, en los que la raíz del poder esta en las cúpulas y no en las bases olvidadas.

El actual sistema electoral se contrapone a lo pactado y determinado por la Constitución Nacional y, consecuentemente, crea una forma de gobierno que no es federal, sino cada vez mas marcadamente unitaria, con lo que, todo lo que se hizo para lograrlo ayer, queda olvidado. El tiempo en el cual la base política se ajustaba a lo fijado  en el año 1853/60, el país progreso, cada generación aporto  su esfuerzo por sus hijos, y Argentina fue un modelo y ejemplo, que, al cambiar el sistema, lamentablemente, hemos perdido.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Neutralizar al ISIS podría cambiar los gobiernos en Siria e Irak.




ORDEN DE LOS CABALLEROS DE 
SU SANTIDAD EL PAPA 
"SAN IGNACIO DE LOYOLA" 

ACTUALIDAD INTERNACIONAL


El mundo por fin comprendió que la erradicación completa del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) y de los grupos que pivotean en torno a su ideología como Al-Nusra, Ahrar Al-Sham y demás organizaciones terroristas en Siria e Irak no será posible sin la creación de autoridades centrales en Damasco y Bagdad que puedan gobernar eficazmente ambos países. Esto significa que tanto Bashar Al-Assad como la administración iraquí deben dejar el poder. La otra opción para Siria es, de mínima, un gobierno de coalición sin Assad. Esto sería un paso que representaría un avance significativo para unificar el país, aun considerando las zonas que el ISIS ha capturado porque impulsaría a la oposición siria genuina.

Las últimas declaraciones del primer ministro británico David Cameron frente a sus diputados durante el debate para autorizar los ataques aéreos del Reino Unido han sido “de lo poco inteligente” que Cameron ha mostrado en los últimos tiempos. Dirigiéndose a la Cámara de los Comunes, Cameron dijo que “se trata de ayudar a colocar un gobierno sirio adecuado y aceptado por su pueblo como legítimo para derrotar al ISIS en Siria”. La declaración del primer ministro es una clara señal de que ha llegado el momento de la dimisión de Assad.

Esta solución es similar al comunicado de la primera conferencia de Ginebra -de junio de 2012- que abogaba por un gobierno de transición sirio formado en conjunto, por funcionarios del régimen y de la oposición. Sin embargo, en su tiempo, esta propuesta fue rechazada por la mayoría de las fuerzas de la oposición y, por supuesto, también por el régimen del presidente Assad. La República Islámica de Irán y Rusia también se negaron a aceptar tal alternativa.
Dos años después esa iniciativa internacional sigue siendo la única solución. Del mismo modo ello se puede implementar con el régimen de Bagdad. Esto ayudaría a alcanzar el nivel mínimo de las expectativas de los diferentes grupos sirios e iraquíes interesados en erradicar al ISIS, que se ha convertido en una amenaza internacional.
No hay que subestimar el impacto generado por el ISIS, sobre todo después que su avance diera lugar a la caída de Nuri Al-Maliki, primer ministro de Irak. Por lo mismo, ISIS podría también convertirse en la principal razón para deshacerse de la testarudez de Assad.
En mi opinión, la coalición no podrá deshacerse de la mayor agrupación terrorista de la historia si sólo se basa en misiles Tomahawk y ataques aéreos. Ello sólo ayudará a deshacerse de unos pocos cientos de terroristas, pero muchos otros se mantendrán activos pasando a la clandestinidad y mimetizándose en ciudades y pueblos de Siria e Irak aguardando el momento de regresar a las operaciones militares cuando la alianza occidental se haya marchado, como ya ha sucedido antes.

¿Cómo podrá la alianza triunfar sobre el ISIS cuando sus combatientes se esconden de los detectores de radar y se infiltran en grupos pequeños en pueblos y aldeas de Siria e Irak? Llegar a ellos será muy difícil y puede convertir el esfuerzo de la coalición en una guerra de desgaste que continuaría por años. Mientras tanto, las amenazas del terrorismo se extenderán por todo el mundo.
Los líderes de la comunidad internacional están reconociendo que, tanto el problema como la solución a la crisis generada por el ISIS en Siria e Irak, se encuentran en Damasco.
La solución es un gobierno sirio legítimo que asuma la misión de luchar contra estos grupos terroristas, pero esto será posible solamente sin Assad. A su vez, la transición no funcionará sin el consentimiento de los aliados de Assad, Irán y Rusia. Sin embargo, sus dos aliados temen que Assad se haya convertido en un blanco muy fácil debido al creciente apoyo occidental a la oposición. De allí que la mejor opción para Irán y Rusia es participar en el establecimiento de un nuevo gobierno sirio, incluso si ello lleva el costo de perder a su aliado Assad. La propuesta de cooperación con Teherán puede no durar mucho tiempo y el régimen de Khamenei lo sabe, de allí que pueda virar su diplomacia en el sostenimiento del presidente sirio y dedicarse a fortalecer a Hezbollah focalizándose en la toma absoluta de poder en Líbano.

Es muy claro que los gobiernos occidentales no podrán hombres sobre el terreno. Por ello han comenzado a armar a la oposición apoyándolos con información, logística y entrenamiento de miles de combatientes. También es claro que en breve se les entregará la responsabilidad de neutralizar y expulsar al ISIS de las zonas en las que se ha hecho fuerte. El resultado de tal ecuación será una guerra larga, cruenta y extenuante para los árabes.

Ad Majorem Dei Gloriam

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San Ignacio de Loyola

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