martes, 7 de octubre de 2014

Implememntacion errada del sistema de gobierno argentino. (Cuando violamos el articulo 1 de la Constitución Nacional y la representación dejo de ser federal, no tan solo afectamos a la república ,sino que vulneramos la democracia, pues hicimos un país para los dirigentes y no para la sociedad).



Orden de los caballeros de 
su santadad el papa 
"san ignacio de loyola"

priorato general de argentina 
teoría general




Argentina, nuestra Patria, se debate consigo misma con creciente violencia. Todos, aun en el exterior. saben que tenemos un país maravilloso y, lógicamente, nos desesperamos al ver que su promesa parece inalcanzable. De alguna manera, los estudiosos intentan dar una respuesta a una realidad que se expresa en una moneda, que debe representarnos, y que, cada día, se deprecia por una emisión que busca cubrir el déficit de una forma de gobierno que quiera dar bienestar al presente que debe ser pagada por el futuro. Cuando los dirigentes del gobierno actuaron en la coyuntura y olvidaron su responsabilidad estructural, se perdió el esfuerzo generacional que alimenta los mañanas. Esta es,posiblemente, el origen de nuestros males. Pero, lo triste, es que ayer fuimos una gran nación y que tenemos todo para volver a serlo.

Este drama sociopolitico, que se expresa en la economía y la aparente riqueza del consumo, orada los frutos del ahorro, que se debieran convertir en inversión, que fortalece los cimientos de la calidad de la nación. El caso de nuestra Argentina, aparece, con cierta similitud, en otras naciones, y el interrogante es porque ellas son exitosas y nosotros perdedores constantes.No existe dudas que esta falla esta en los gobiernos, es decir los dirigentes que asuman la función publica para administrar, desarrollar y fortalecer la nación. Es cierto que este tema fue la cuestión mas analizada por nuestros mayores, cuando en el Siglo XIX nos dieron independencia. Las "Provincias Unidas del Río de la Plata" fue el objetivo del acuerdo de asociación. Hubo quienes no lo aceptaron y la Banda Oriental y el Alto Perú, trazaron su propio destino, y Buenos Aires, se incorporo mas tarde. La Constitución Nacional del año 1853/1860, volcó en sus principios y normas, las bases del accionar conjunto. El articulo 1ro, que trata la forma de gobierno, fue con sus valores de "representativa, república y federal", el andarivel para su accionar. Se cedía la soberanía individual, pero se retenía su valor gubernamental. Este momento fundacional, no fue un convenio de la gente como individuos, sino uno de las poblaciones como organizaciones, es decir la ciudades virreinales que dominaban sus entornos que serian provincias.. La falacia de mostrar este paso trascendente como originario del "pueblo" nos ha llevado a no reconocerlo, como una obra de dirigentes provinciales. De alguna manera, en nuestro tiempo, lo que se esta viviendo en el plan de construir la "Unión Europea" ,vemos una actividad similar. Nuestras ciudades coloniales eran independientes de hecho ("Se acata pero no se cumple"), pues se habían organizado, luchado y asentado, bajo la protección de la distancia, con una esencia común "occidental y cristiana" española, pero adaptada en usos y costumbres, al espacio geográfico en el que se montaban. No se puede unificar al ser del altiplano con el de la costa, pues los ambientes en los que viven no son iguales. Nuestros abuelos venían de una Europa que dejaba el feudalismo y sus modos de vida y formas de gobierno, eran nuevos, diríamos jóvenes en esta tierra, pero con la mente y la experiencia milenaria de España.

El Preámbulo de la Constitución de la Nación Argentina,  identifica a quienes se unen para constituirla, cuando dice  "por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes (1)", y para ello, fija la forma de gobierno (Art 1) que condiciona al mismo a ser "representativo, republicano y federal", es decir, no son personas físicas las que se asocian, sino provincias (estado o personas jurídicas) que, ademas, fijan para su gobierno común, basado en  la forma republicana, que  debe partir de una representación federal. Si vulneramos esta principio, estamos destruyendo lo que habíamos pactado. Sin embargo, bajo la idea de lograr efectividad y eficiencia, a lo largo de los tiempos. se han creado instituciones (educativas, impositivas, etc) que centralizan actividades- La grave agresión se produce  en la reforma del año 1994 que, en la forma de elección presidencial, lo hace bajo un "distrito único", lo que anula los colegios electorales federales y con ello crean un nuevo sistema diferente al pactado. La "representación federal" desaparece y el pacto constitucional original pierde su vigencia y, sobretodo, garantía.

La lógica de las aspiraciones políticas, destruye la esencia del poder para gobernar. Al vincular directamente al ciudadano con su futuro gobernante, descarta la escala de relaciones, que son los núcleos de aspiraciones e intereses  de las comunidades. La idealización de las doctrinas, que son las características de los partidos políticos, se unen en el mas alto nivel, con su efecto de dominio hacia los inferiores. Los políticos que llegan a los mas altos cargos de la nación adquieren un poder difícil de magnificar pues depende de cada uno, pero, cuando quieren perpetuarse, creando partidos directamente vinculados a su persona, que hasta ignoran o suplantan a la raíz que les dio vigencia, se han convertido en una realidad negativa que sus efectos muestra con sus parcialidades.

Los convencionales de 1994, debieron haber profundizado los alcances de la "forma de gobierno" y no , por razones  del "Pacto de Olivos", dejarlas sin efecto. El mal no termina allí, ya que, con la posibilidad de la reelección, el gobernante nacional prioriza sus acciones en los lugares de mayor población, con lo que las mayorías territoriales ganan y las minorías quedan abandonadas- Otro grave del tema, aparece  en el Senado, cuyos miembros deberían representar a las provincias (sus gobiernos) y pasan a serlo de los partidos políticos. Este verdadero agravio a la esencia constitucional , no fue estudiado y menos aun señalado. De esta manera, se ha creado un sistema de gobierno diferente al pactado, que ha centralizado en la Nación los derechos electorales de las provincias, lo que significa su desaparición practica en el poder de gobierno. El mal es tan profundo, que se observa a legisladores provinciales, cumpliendo el mandato del partido, actuar y votar contra los intereses de sus comprovincianos.

El tema tiene otra arista de gravedad. Ella se debe a que el federalismo busca atender los temas locales y darles respuesta común, en cambio el centralismo (ya que no podemos llamarlo unitarismo) busca cambiar desde la cúpula las cuestiones. Este proceso esta marcado por las ideologías que se persiguen y olvida la realidades bajo las que se encuentra la sociedad en cada uno de los ambientes (provincias). El sistema actual, ademas, basado en las cantidades de población y no en los derechos soberanos de las provincias, motiva a los gobernantes a actuar en apoyo de los lugares de mayor concentración donde, lógicamente, esta la base electoral. La política de subsidios de servicios que se asigna a las ciudades centrales se contrapone con los altos valores que deben pagar por los mismos en las poblaciones menores.


En el año 1994, en lugar de mejorar el sistema federal, se lo destruyo. Lo que se debió hacer es motivarlo tal como fue concebido y ajustar la nueva situación que significan las ciudades que han nacido en los territorios. que antes solo eran las actuales capitales. Un ideal federal, hubiera sido que los intendentes sean elegidos por sus comunidades, que ellos lo hagan al gobernador y que estos elijan al presidente. De esta manera, el valor electoral, estaría repartido en todo el territorio y, cada autoridad,
" debería" la asignación de la función a quienes deberá gobernar. La experiencia del pasado muestra que el proceso de desastre, nace cuando se olvidan los acuerdos pactados y se agiganta, en los tiempos, en los que la raíz del poder esta en las cúpulas y no en las bases olvidadas.

El actual sistema electoral se contrapone a lo pactado y determinado por la Constitución Nacional y, consecuentemente, crea una forma de gobierno que no es federal, sino cada vez mas marcadamente unitaria, con lo que, todo lo que se hizo para lograrlo ayer, queda olvidado. El tiempo en el cual la base política se ajustaba a lo fijado  en el año 1853/60, el país progreso, cada generación aporto  su esfuerzo por sus hijos, y Argentina fue un modelo y ejemplo, que, al cambiar el sistema, lamentablemente, hemos perdido.

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