domingo, 4 de enero de 2009

SALUDO DEL CAPELLAN MAYOR DE GENDARMERIA NACIONAL ARGENTINA


Queridos Hermanos en Cristo:


En vísperas de la conmemoración del nacimiento de JESÚS, nuestro Redentor, deseo hacerles llegar mis sinceros deseos de una muy FELIZ NAVIDAD y PRÓSPERO AÑO NUEVO para todo el personal de Gendarmería, en actividad o situación de retiro, agentes civiles, pensionadas y sus respectivas familias. Navidad hace presente, una vez más a nuestras memorias, la maravilla de un Dios que se hace niño para salvar a todos los hombres del pecado y de la muerte eterna.


Jesús es el “Emmanuel”, el “Dios con nosotros”, como se le llamó al Niño de Belén; es el Don de Dios Padre, que trae la salvación a toda la Humanidad: “porque Dios Hijo se hace hermano de todos los hombres, los hombres pasan a ser Hijos de Dios Padre” y herederos de las Mansiones eternas. Así el acontecimiento del pesebre cambia radicalmente nuestra condición. Por el sacramento del Bautismo hasta el más miserable a los ojos del mundo, es ahora hijo de Dios y heredero del Cielo. Somos hijos amados de Dios. Esta es nuestra dignidad más profunda y nuestra vocación definitiva.

La estrella que señala el pesebre en medio de la noche oscura, debe disipar, por lo tanto, las tinieblas de los rencores, los resentimientos, los excesos, las infidelidades y deslealtades, las pequeñeces, las envidias y la maledicencia entre los que se asocian a este acontecimiento. La Luz debe desalojar las oscuridades que impiden brillar nuestra condición de hijos de Dios. La desesperanza debe retroceder, pues ahora sabemos que nuestro destino no es la tumba, sino el Cielo que el “Dios con Nosotros” nos trae como regalo en la Navidad. Que brille el perdón, el amor, la generosidad, la justicia, la sobriedad, la paz y la alegría. ¡Es Navidad!.


Deseo fervientemente a cada miembro de la querida Gendarmería Nacional y a sus familiares y seres queridos, que con el mismo espíritu que la Virgen María contempla a su Hijo en el pesebre, se acerquen a celebrar el cumpleaños de Jesús con una fe renovada, ante todo reconciliándose con Dios por medio del sacramento de la Penitencia y acercándose a recibir el Cuerpo de Cristo en la Misa de Nochebuena o Navidad.


Con el compromiso de tenerlos presentes en la oración y rogando a Dios los bendiga abundantemente durante todo el año que vamos a comenzar, los saluda el Capellán Mayor de la Fuerza y todo el personal de la Capellanía Mayor.

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Ad Majorem Dei Gloriam

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San Ignacio de Loyola

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